jueves, 13 de diciembre de 2012

“… ¡ELLA, ES!...”

       Anabella agotó sus fuerzas en buscar la esperanza, la esperanza de ver, aunque sea palpar la presencia visual de ese hombre que se había llevado su última caricia junto con el aroma de los pétalos de la mañana y el canto de la luna iluminado por el latir de los grillos en su alma. Sudó su piel, pero más aún, viajó su ilusión como un halcón en busca de su presa; su mirada quedó anclada en ese perfil y en esa espalda, ¡era él! Repetía incansablemente. El círculo del reloj nunca se detuvo… y ¡era él!, no cabían las dudas… ¡era él!,y ella, esa otra ella amarrada al brazo de él. Los rayos de los días nadaron consecutivamente en el mar de los símbolos algebraicos; por fin, el sonido de su celular extirpó la agonía, un pequeño mensaje: “… ¡Ella, es!...” y las paredes de su habitación lanzaron un gemido que culminó en una lluvia de párpados cerrados.

                                                                                                           


                                                                                                                        Adriana Comán



6 comentarios:

  1. Muy bueno!! Una lluvia de párpados cerrados.

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  2. Es una metáfora que cierra esa historia y , me parece, o esa fue la intención que le da un final natural a esta relación.

    Gracias Eduardo por estar siempre aportando a mis textos y al blog!

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  3. Que raro y real. Puede percibir a través de tus letras la sensación que alguna ves sentí.Finales.Bello Micro.

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    1. Gracias Paola por leer mi micro! Yo empecé escribiendo micros, me encanta porque puedo contar un universo de sentimientos y a la vez narrar.
      Esta historia es de un desamor que tiene un final poético, quizás la desilusión de una mujer plasmada en metáforas.

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  4. Poesía, Sentimientos y por qué no el alma de una mujer en palabras.

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